Vivimos en una época en la que cada vez estamos más inmersos en el mundo digital. Esto supone que dependemos más de Internet y de todos los cambios tecnológicos que se producen en la actualidad. De hecho, cualquier pequeño cambio que se produzca en la tecnología; puede suponer grandes cambios en los humanos. El desarrollo de la tecnología en muchas ocasiones nos influye a la hora de plantearnos nuestra existencia, nuestros pensamientos, lo que es correcto y lo que no…
El autor plantea que en la mayoría de los casos las personas funcionan como un rebaño, en el que se dejan guiar unas por otras; y defiende la inteligencia individual y su desarrollo por encima de todo. También plantea otras cuestiones como hasta que punto nos afecta la realidad virtual; en que momento las personas dejan de diferenciar lo real de nuestro mundo con una realidad ajena a este.
Internet se nos escapa de las manos, funciona como una máquina ajena a nosotros y que, en muchas ocasiones, nos controla o nos influye en nuestra vida diaria. Por eso, tenemos que tener claro cuáles son los límites en el desarrollo de la tecnología, porque si los sobrepasamos habrá consecuencias que afecten a las personas directamente.