Todo esto afecta negativamente a la reputación de Facebook. Vivimos en una sociedad tan adicta a las redes sociales, que genera personas dependientes de esas aplicaciones. Por mucho que nos digan efectos negativos que tiene sobre la sociedad, eso no implica que los usuarios vayan a dejar de usarlo, puesto que la dependencia que se ha generado es enorme. Vivimos enganchados a las redes sociales, refrescamos nuestros perfiles cada poco tiempo. La caída de lunes 4 de octubre demuestra que muchas personas, hoy en día, no pueden concebir sus vidas sin las redes sociales. Además, vivimos en una sociedad donde si no haces lo que todo el mundo hace (por ejemplo, tener Instagram) se te excluye y se considera raro y diferente.
No obstante, no es la única vez que la imagen de Facebook se ha visto afectada negativamente. En las elecciones presidenciales de Estados Unidos del 2016, Facebook fue acusado de favorecer la victoria de Donald Trump. Esto tuvo mucho revuelo y supuso que Mark Zuckerberg tuviera que responder al senado sobre la difusión de bulos durante las elecciones presidenciales del país y las acciones de sus empresas para detenerlos.