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14 diciembre, 2021 a las 9:21 am #13076
Candela García Gutiérrez
Participante¡Súper interesante tu aportación, Lucía! Totalmente de acuerdo en los primeros puntos de tu intervención, me parece que conocer la teoría del long tail nos permitirá aumentar la conversión, como comentas. No había pensado en que, efectivamente, al atraer a usuarios cualificados a nuestros post, estos podrían interesarse tanto como para convertirse en creadores de contenido propio.Además, esto también se traducirá en feedback de calidad, como comentas. ¡Me encanta que hayas llevado el tema un punto más allá!
14 diciembre, 2021 a las 9:16 am #13074Candela García Gutiérrez
ParticipanteLa teoría del long tail fue desarrollada en 2004 en un artículo de la revista Wired, y estipula que un pequeño grupo de marcas que crean productos mainstream acaparan un alto volumen de las ventas, pero que también existe un gran número de marcas más especializadas que crean productos de nicho y que, unitarimente, tienen muchas menos ventas. Sin embargo, esta teoría también estipula que la suma del número de ventas alcanzado por cada una de estas compañías de nicho será igual o superior al que consigan las marcas más fuertes. Esto es importante porque indica que la estrategia de centrarse en los nichos puede ser altamente efectiva para las marcas.
Aplicada a los hashtags en redes sociales, la teoría del long tail nos dice que el uso de hashtags altamente especializados y concretos en nuestros post podrá conseguir resultados óptimos porque, pese a que el número de personas que lo verán será menor, la competencia también será mucho más baja. Además, los usuarios que lleguen a nuestro post por el hahtag utilizado, serán aquellos que estén verdaderamente interesados en el contenido, por lo que será público altamente cualificado. De esta forma, podremos centrarnos en distintos nichos que nos reporten una tasa de conversión más alta que si enfocásemos nuestra estrategia en los hashtags genéricos.
Google Ads aplica la teoría del long tail porque es consciente de los beneficios que puede reportar a sus anunciantes y a sus usuarios. Por una parte, las marcas se centran en su nicho de mercado, impactando únicamente en aquellos usuarios que estén interesados en el contenido. Esto, por supuesto, hace que la estrategia publicitaria sea más eficaz, y posiblemente más barata (al menos en €/conversión). Por el lado del consumidor, el modelo long tail facilita a los usuarios llegar al contenido que buscan específicamente entre millones de resultados, lo que mejora considerablemente su experiencia de usuario.
Existe una relación muy estrecha entre el modelo long tail y la Ley de Pareto. Al fin y al cabo, la teoría del modelo long tail puede interpretarse como una más de las miles de aplicaciones empresariales que se le puede encontrar a la Ley de Pareto. Igual que se dice que el 80% de las ventas provienen del 20% de los vendedores, el 80% de los gastos de una empresa corresponden al 20% de las partidas de gastos y el 80% de los fallos de nuestro software tiene su origen en un 20% del código; también es razonable pensar que el 80% de las ventas provienen del 20% de los productos más conocidos del sector. Sin embargo, la teoría del long tail rompe con la Ley de Pareto, ya que estipula que las ventas del 80% restante formado por los productos menos “poderosos” (de nicho) serán iguales o mayores que las ventas producidas por las empresas más mainstream.
13 diciembre, 2021 a las 9:34 pm #13071Candela García Gutiérrez
ParticipanteHola Inés, estoy completamente de acuerdo en que poner el foco en el usuario y sus experiencias sin duda es un acierto por parte de las marcas en su estrategia de marketing. Sin embargo, también opino que quizá ha llegado un momento en el que estamos tan acostumbrados a estas interacciones entre iguales de las que hablas que, si no ahora en un futuro próximo, estas técnicas podrían dejar de ser tan efectivas, igual que ocurrió con los anteriores canales. ¿Qué opinas? ¿Crees que llegaremos a ser tan indiferentes al social media marketing como lo somos al marketing 360º?
13 diciembre, 2021 a las 9:30 pm #13069Candela García Gutiérrez
Participante¡Hola Lucía!
Me ha parecido muy interesante tu análisis de esta teoría. Respondiendo a tu pregunta, desde luego creo que las redes sociales han acortado estos vínculos de los que hablan, ya que han hecho que sea mucho más fácil acceder a cualquier persona e incluso influir en su vida.13 diciembre, 2021 a las 9:16 pm #13066Candela García Gutiérrez
ParticipanteEl llamado “marketing 360º” hace referencia al marketing omnicanal, que pretende impactar al usuario estando presente en todos los canales que este frecuenta, esperando captar su atención en alguno de ellos. Este constante bombardeo por parte de las marcas al usuario, tanto con técnicas inbound como outbound, puede llegar a ser ineficaz por la saturación publicitaria que sufren estos canales. Al fin y al cabo, un usuario que recibe miles de impactos publicitarios es proclive a obviarlos, a ser inmune a ellos porque pueden parecerle intrusivos.
El marketing 6º, por el contrario, es un nombre que le dio una agencia de comunicación a sus servicios de marketing de redes sociales, haciendo alusión a la conocida Teoría de los 6º de separación, que postula que dos personas cualesquiera están interconectadas por un máximo de 6º de separación. Esta relación entre ambos conceptos se debe a que, en las redes sociales, estos grados de separación se acortan incluso más, a veces llegando incluso a desaparecer.
En cuanto al social media marketing, es importante tener en cuenta que este canal nos brinda una posibilidad que pocas veces antes se había visto: los propios usuarios pueden crear y compartir contenido relacionado con las marcas, y sin duda las personas de su entorno serán mucho más proclives a hacerles caso a ellos que a un anuncio cualquiera de la marca. La comunicación Peer to Peer consigue que los mensajes tengan una credibilidad muy alta por las relaciones de confianza que se establecen entre iguales.Las marcas pueden aprovechar estas dinámicas de dos maneras: por una parte, pueden fomentar el desarrollo de contenidos creados por el usuario, que están muy de moda actualmente en las redes sociales (en TikTok sobre todo); pero también pueden animar al usuario a compartir el propio contenido de la marca, ya que esto los convertirá en difusores que tendrán un alto grado de fiabilidad entre sus conocidos.
En cualquier caso, la marca conseguirá que su contenido llegue de forma mucho más efectiva a su público objetivo, y sin duda abaratando considerablemente el coste.
13 diciembre, 2021 a las 8:40 pm #13064Candela García Gutiérrez
Participante¡Hola Inés!
Qué punto de vista tan interesante aportas. Estoy muy de acuerdo en que las compañías deben intentar avanzar en este sentido, no ir siempre por detrás de Facebook en estos grandes avances. ¿Has oído que Inditex ya está creando su propio metaverso? ¡E incluso nuestra propia universidad! La verdad es que parece que las empresas ya se han dado por enteradas de que esta será la nueva realidad de aquí a unos años, y todos quieren ser los primeros en participar.6 diciembre, 2021 a las 8:43 pm #13004Candela García Gutiérrez
ParticipanteComparto muchas de tus impresiones, Paula. Me ha parecido particularmente interesante el tema que has sacado sobre el peligro que podría correr nuestra información personal en las manos de Mark Zuckerberg, que ya se ha visto salpicado previamente por escándalos relacionados con el tratamiento de datos. No lo había pensado, pero sí es cierto que el metaverso podría recoger muchos más datos personales que las redes sociales actuales, por lo que habría que plantearse el peligro al que nos enfrentaríamos en ese sentido.
6 diciembre, 2021 a las 8:38 pm #13002Candela García Gutiérrez
ParticipanteMultitud de escándalos han salpicado a Facebook últimamente, y uno de los más importantes de ellos explotó a raíz de que Frances Haugen, una antigua empleada, revelase que la empresa prioriza sus beneficios económicos a la salud mental de sus usuarios. Teniendo en cuenta esto, era natural que Facebook como compañía decidiese hacer un rebranding para evitar que estos aspectos negativos no afectasen a otras marcas de su cartera como Instagram o WhatsApp. En una época en la que la reputación es uno de los mayores activos de una empresa, este cambio de nombre no solo es una decisión acertada e inteligente, sino necesaria.
Pudiendo escoger cualquier nombre para su compañía, Zuckerberg se ha decidido por Meta, lo que sin duda es toda una declaración de intenciones. El nuevo nombre alude al llamado metaverso, un concepto que está ganando fuerza y que alude a un mundo virtual en el que los usuarios podríamos realizar prácticamente cualquier actividad que nos apeteciese a través de nuestros avatares: ir al cine, comprar, viajar, etc. Podremos interactuar con todos sus elementos, y unas gafas de realidad virtual nos permitirán adentrarnos en él completamente. El concepto es bastante similar al de los mundos virtuales de los videojuegos, con la excepción de que el metaverso no pretende ser un mundo de fantasía, sino una realidad alternativa a la nuestra que podremos vivir gracias a Internet y gafas de realidad aumentada que ya están siendo desarrolladas por diversas empresas.
Sin duda los grandes gigantes de la tecnología ven futuro en este proyecto, pues compañías como Apple, Nokia, Google o Microsoft han apostado con fuerza por él, invirtiendo millones en este nuevo Internet en 3D. Meta ha invertido cerca de 18.000 millones de dólares en investigación de realidad virtual y aumentada, que al fin y al cabo está íntimamente ligada con este proyecto que comentamos. Esta gran inversión y el rebranding completo de la empresa responde a una razón: Zuckerberg quiere ser el precursor y creador de este metaverso, y por lo tanto ser capaz de imponer las normas en lo que podría ser la nueva gran revolución tecnológica. Pese a que a día de hoy el hecho de que millones de personas se involucren en el metaverso pueda sonar a ciencia ficción, lo cierto es que hace 20 años también parecía imposible que más de mil millones de personas utilizasen una red social para compartir su vida (Instagram), o que más de 2.000 millones de usuarios utilizasen a diario una aplicación de mensajería instantánea para comunicarse (WhatsApp). Lo que está claro es que, si hay una empresa capaz de conseguir que en el largo plazo millones de personas participen en el metaverso, esa es Meta.
Lo cierto es que la existencia e implantación de este metaverso afectará enormemente a prácticamente todos los aspectos de nuestra vida. Por supuesto, el marketing digital será uno de ellos. Para empezar, este universo virtual permitirá a los usuarios interactuar con las marcas y productos de una forma nunca antes vista, que sin duda será una poderosa herramienta a la hora de conseguir la conversión que tanto se busca en este mundillo. Por supuesto, los formatos publicitarios también experimentarán un cambio radical, abriéndose nuevas posibilidades como los anuncios dentro de videojuegos con los que se pueda interactuar, los probadores virtuales de ropa en los que tu avatar en el metaverso pueda probarse la ropa que te planteas comprar, el product placement en situaciones que no hemos visto nunca…
Desde luego está claro que el metaverso ofrece muchas posibilidades tanto a particulares como a empresas que pretendan tener presencia en este nuevo mundo; sin embargo, creo que es necesario evaluar también los riesgos que esta nueva tecnología podría plantear. A día de hoy, con las redes sociales actuales, ya existe cierta preocupación por la adicción que estas provocan en los más jóvenes (son el grupo más afectado, pero no el único), que pasan horas y horas al día sentados delante de una pantalla, viviendo una vida “paralela” y perdiéndose cosas importantes en la realidad. También preocupa la salud mental de los usuarios de estas redes sociales, que sin duda no se beneficia de la cultura de lo “instagrameable”. En mi opinión, estos problemas podrían fácilmente verse agravados por la aparición del metaverso: al fin y al cabo, es un mundo paralelo en el que prácticamente podríamos hacer todo lo que hacemos en nuestra vida real, pero mejorando nuestras condiciones, nuestro entorno y nuestro físico. Sería fácil dejarse llevar por este mundo de fantasía y quedar desencantado con la realidad, lo que sin duda podría crear graves problemas de autoestima y socialización en sus usuarios. ¿Vosotros qué opináis?
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Esta respuesta fue modificada hace 4 años, 8 meses por
Candela García Gutiérrez.
22 octubre, 2021 a las 4:29 pm #12315Candela García Gutiérrez
ParticipanteLa caída de WhatsApp, Facebook e Instagram supuso, para muchas personas, una especie de “apagón social”. Durante más de 6 horas, la mitad de la población mundial tuvo problemas para comunicarse con sus familiares, amigos y compañeros. Hay otras formas de comunicarnos, sí, pero no estamos tan acostumbrados a ellas. Los correos electrónicos parecen haber sido relegados al entorno profesional, y los mensajes de texto, en muchas ocasiones, suponen un coste (excepto para los usuarios de iPhone, que utilizaron iMessage para chatear). Rápidamente los usuarios buscaron nuevas formas de comunciarse: Telegram pasó a ser la quinta app más descargada de los EE.UU., y Twitter vivió sus horas de oro durante la caída. Definitivamente, la dependencia que sentimos los usuarios de estas aplicaciones es enorme, tanto para comunicarnos de manera práctica como para socializar con otras personas viendo sus stories y posts.
Esto toma aún más relevancia cuando estos medios sociales son la base de la actividad de una empresa. Multitud de pequeñas empresas basan su e-commerce en Instagram, y muchas de las que son más grandes utilizan estas redes sociales como herramienta importante de su plan de marketing digital. La caída de estas plataformas dificultó enormemente su actividad, principalmente porque se alargó en el tiempo hasta durar 6 horas.
El hecho de que muchas personas, así como empresas, confíen lo suficiente en estas plataformas como para depender de ellas de esta forma, hace que esperen de ellas cierta estabilidad y seguridad. Esta confianza se ha roto con el apagón del día 4 de octubre de 2021, y no solo tiene consecuencias a nivel “emocional”, sino que, por supuesto, este desastre repercute en la economía y las finanzas de la empresa. Se estima que la caída supuso una pérdida de 6.000 millones de dólares de la fortuna personal de Zuckerberg y una caída de entorno al 5% en sus acciones en bolsa.
Aunque este ha sido el escándalo más comentado últimamente que implica a Facebook, también por esas fechas se filtraron los llamados “Papeles de Facebook” por una exempleada, Frances Haugen, que comprometen éticamente a la empresa. Estas filtraciones dicen que Facebook sabía por unas investigaciones que su red social Instagram es nociva para los usuarios jóvenes, pero que por intereses económicos decidieron no ponerle solución.21 octubre, 2021 a las 10:29 am #12276Candela García Gutiérrez
ParticipanteCompletamente de acuerdo Inés, creo que tenemos que estar muy pendientes de esta tecnología que, sin duda, ha llegado para quedarse. Al fin y al cabo, además de la seguridad que aportará tanto a particulares como a empresas, el Blockchain puede ser la clave para que se creen nuevos modelos de negocio basados en el pago en criptomoneda. Para mí lo más interesante en este sentido es que esta tecnología puede suponer la solución a los problemas de monetización de los periódicos digitales.
21 octubre, 2021 a las 10:22 am #12274Candela García Gutiérrez
ParticipanteLa tecnología del blockchain ha llegado para revolucionar no solo el sector económico y financiero, sino también otros muchos ámbitos de nuestras vidas. Blockchain permite que el control de cualquier tipo de gestión recaiga completamente sobre los usuarios que las hacen, de forma que se eliminan a los intermediarios que, sin esta tecnología, eran los que tenían el poder de fijar las condiciones.
Aplicado al ámbito de las redes sociales, el uso del blockchain permitirá garantizar la seguridad de los datos de los usuarios, solucionando un problema que, sin duda, preocupa a muchos. Los perfiles falsos, la suplantación de identidad y el robo de datos son cuestiones que hacen que los usuarios desconfíen de las redes sociales, aunque de todas formas las utilicen. Gracias a estas cadenas de bloques, se podrá asegurar que toda la información personal que hay en redes sociales, y desde luego es mucha, será privada y veraz. El riesgo de que se dé un robo de datos con esta tecnología es nulo y, además, la información que haya en las redes sociales no podrá ser modificada o alterada por ningún hacker, ya que todos los usuarios se darían cuenta.
Las principales empresas de redes sociales ya son conscientes del potencial de esta técnica y, de hecho, Facebook y Twitter se han mostrado muy interesados en utilizarla, llegando incluso a comprar compañías que se dedican a esto. Sin embargo, ya hay otras empresas más pequeñas que decidieron optar por crear redes sociales basadas en el blockchain, adelantándose a estos gigantes. Steemit, por ejemplo, es una red social que permite a sus usuarios ganar dinero (en este caso en STEEM, una criptomoneda) por crear contenido que tenga engagement. Otros ejemplos son Yours.org, Honest Cash, BuzzShow o Indorse. Si las redes sociales continúan siguiendo esta tendencia, dentro de pocos años podríamos encontrarnos con que Instagram o Twitter paguen a los usuarios por crear contenido de calidad, o por ver anuncios publicitarios en sus plataformas, un ecosistema radicalmente diferente al actual.
Otro ámbito al que la tecnología del blockchain puede afectar enormemente es al de la publicidad digital. Como comentaba antes, el blockchain hará que desaparezcan en gran medida los intermediarios, por lo que las marcas anunciantes podrán llegar a sus consumidores potenciales con más facilidad, sabiendo a ciencia cierta que el total de su inversión publicitaria se destinará a llegar al cliente final. Además, por ejemplo en redes sociales, los usuarios podrán elegir qué anuncios quieren consumir y cuáles no, y recibirán un pago por hacerlo. Esto hará que, por una parte, la fidelización del cliente sea más sencilla y que, por otra parte, las marcas puedan saber con seguridad cuáles son los intereses reales de los consumidores.
Gracias al blockchain, los usuarios también podrán verificar los contenidos que lean en los medios con mucha más facilidad, lo que cambiará el mundo del periodismo. Los cambios en la publicidad afectarán enormemente a medios y periodistas, ya que podrán surgir nuevas formas de monetización. Además, al estar descentralizado, se abrirá la posibilidad de que los lectores remuneren directamente al periodista y no a las grandes empresas. Todo el mundo podrá generar y compartir contenido y este podrá ser verificado, lo que acabará con los bulos y las fake news (los autores de informaciones falsas serán eliminados), y se utilizarán nuevos canales de difusión como pueden ser las nuevas redes sociales basadas en blockchain. -
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